Muchos
Gerentes prefieren "escribir menos y hacer más". En estos
casos, antes que redactar manuales, se prefiere la definición de esas
normas, para luego elegir los mecanismos de control más adecuados.
Nuestra
solución
La
tarea aquí será relevar las actividades propias de la institución en
profundidad, pues esta etapa es fundamental: se trata de definir cómo
se trabajará, cómo se prestarán los servicios.
Entonces,
relevaremos las actividades y los procesos para conocer sus detalles e
iremos definiendo los diferentes pasos, controles, etc.
El
resultado será un documento que describirá dichas actividades y las
normas que se utilizan para su desarrollo.
Finalizadas
las tareas, quedará el campo allanado para una posterior redacción de
Manuales de Control.